Todos los días se escuchan las mismas cantaletas de la gente con espíritu de fariseos, se quejan siempre del gobierno, de las autoridades, sin embargo, en nuestros barrios hay discotecas dañando la salud de nuestra gente, dañando a nuestros jóvenes, llevando intranquilidad a todos los vecinos, aquellos que se pasan el día entero trabajando, pero cuando llegan a sus casas, lo espera la maldición de tener una discoteca que no le permite descansar.
Las discotecas tampoco permiten a los estudiantes descansar, reflexionar o meditar sobre lo aprendido en la escuela, se imagina usted lo difícil que es para un niño, un adolescente o joven universitario el aprendizaje, cómo puede concentrarse con un alto volumen, cuyas canciones están plagadas de groserías, de vulgaridades y que se escuchan perfectamente por alto volumen de este tipos de negocios... Este tipo de negocio pone en riesgo la #RevolucionEducativa.
Vemos al gobierno central construyendo escuelas, sin embargo, cuantas discotecas hay cercas a las escuelas, sin ningún tipo de regulación... El trabajo del gobierno esta empañado por la maldición que representan estas discotecas.
Hay discotecas están dentro de estructuras que no fueron diseñadas para tales tipos de negocio, una discoteca necesita cierta infraestructura para operar sin que afecte a sus vecinos.
Otro hecho lamentable es que el dueño de la discoteca que no deja dormir a los vecino, que ha enfermado a toda una comunidad, muchos los ven como un héroe, desconociendo que se trata de un criminal que le quita la vida lentamente día a día, ya el el ruido produce múltiples problemas de salud.
En este blog consideramos que los dueños, propietarios y administradores de discotecas que no dejan dormir a sus vecinos, deben ser considerados como delincuentes, genocidas, criminales de alto calibre, por que, porque matan lentamente a nuestra gente... y todo aquel que le quita vida a otro es un asesino.
Solución: Cerrar, Clausurar todas las discotecas que no cumplan con los parámetros, tales como ubicación o lugar, que no tengan una estructura adecuada que impida que el sonido salga de su entorno, deben estar herméticamente cerrada.
Que un anciano pueda dormir, que un estudiante pueda estudiar, que se pueda ver televisión o navegar por Internet, que se pueda dialogar en familia, sin que esa música moleste.
Hagamos conciencia, este tipo de daño, es peor que un presidente corrupto (solo roba dinero), pero los dueños de las discotecas que no tienen control a su volumen son asesinos de la paz publica y de la tranquilidad.
Que los dueños de las discotecas recuerde este versículo Bíblico:
Mateo 22:37-39
37 ―“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente”[a] —le respondió Jesús—. 38 Este es el primero y el más importante de los mandamientos. 39 El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

